De las mesas de juego a las pizarras de clase (1)

No importa qué juego elija a la hora de ingresar a un casino, en cuanto cruce las puertas se va topar con un mundo lleno de matemática.

Y esta verdad está tan establecida en nuestra sociedad, que no hay una sola clase de estadística o probabilidad en cualquier universidad del mundo que no incluya en sus programas académicos alguno de los juegos del casino como ejemplo.

Así que no es de extrañar que las mesas sean frecuentadas no solamente por apostadores novatos y profesionales, sino también por académicos.

Partiendo de que en cualquier mesa las apuestas se hacen en base a números, ya deberíamos irnos dando cuenta de la importancia que estos tienen en el ámbito del juego.

La matemática muestra sus caras más glamurosas a la hora de intervenir en las apuestas, y quienes han entendido esto, no solamente pueden ver al juego con otros ojos, sino que aumentan sus chances de ganar.

Dominar la matemática es el principio de dominar el juego.

Y si hablamos de chances es porque la probabilidad es el área matemática por excelencia en un casino.

Las leyes de probabilidad pisan tan fuerte las alfombras y los monitores de los apostadores, que es imposible jugar sin mencionar al menos una vez esta palabra: probabilidad.

¿Pero de qué hablamos cuando hablamos de probabilidad? Bueno, nos referimos a la relación entre un número de casos favorables y desfavorables para que se dé una condición esperada.

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tablero de matematicas, tablero estadisticas
12-07-2009

Las matemáticas en el Casino

Los juegos de casino poseen tasas de posibilidad de ganancia para la casa. Las de algunos juegos son bajas, y las de otros juegos son altas.

Pero existen casos como el del BlackJack en el que el jugador puede calcular matemáticamente y modificar esas tasas jugando en forma estratégicamente perfecta y realizando un seguimiento de las cartas que han ido apareciendo.

Las matemáticas del resto de los juegos de casino se apoyan totalmente en la aparición azarosa de los números.

Como por ejemplo en el girar de la bolilla de la ruleta, el orden en el que aparecen las cartas, por lo general mezcladas por máquinas como el Let it Ride y el Caribbean Stud o el ruedo de los dados al rebotar contra la pared del fondo de la mesa.

El azar es la clave de estos juegos y sus matemáticas se basan en la distribución azarosa de sus resultados.

Es debido a ello que, a la larga, es el casino el que debe ganar, ya que raramente paga las apuestas a partir de sus verdaderas posibilidades de salir.