Mala Suerte

La numerosas formas para jugar al a ruleta son sorprendentes, y sobre todo la gran variedad que se pueden hallar en las maquinas de los casinos.

La ruleta es junto con el póquer uno de los juegos mas concurridos y que mas adepto ha logrado incorporara a su nomina.

Ningún juego en si es difícil de jugar, si se debe saber manejarlos, lo que realmente resulta complicado o al menos no están sencillo como parece es ganar.

Por jugar, todos juegan,  pero a la hora de ganar, solo los que están acompañados de la buena fortuna les resulta tener menos obstáculos,  sin embargo estar acompañados de la suerte no es tarea fácil.

Para poder ganar hay que conocer como algo básico la mesa en donde se juega, se debe tener paciencia, tranquilidad ya que cuando la suerte toque su puerta usted estará listo para aprovecharla como se debe.

Muchas veces sucede que se debe ser aviento con el dinero que se juega, ya que es bueno jugar poco se ganara seguro, la suerte cuando este de su lado será un  puente para alcanzar las victorias.

Sin embargo si se esta de muy buen animo y ve que las cosas le están saliendo como las planeo, no se preocupe tanto y aproveche el momento no tenga miedo de seguir su instinto,  muchas veces se logra tener buen olfato para darse cuenta que es el momento de gloria.

Uno del os grandes secretos de este juego es ante una situación difícil, sepa mantener la calma y sepa salir adelante, tenga siempre un plan “B” entre manos.

El juego es muy interesante y nos enseña muchas que luego en la vida nos servirán.

12-09-2009

La Historia de un Jugador

Bill Hickock, reconocido jugador de póker hace parte hoy en día del Hall de la Fama de este popular juego de naipes.

Llamado Wild Bill (“Bill el Salvaje”) fue un aventurero, agente de ley, explorador y gran aficionado al póker que nació el 27 de mayo de 1837 en los Estados Unidos y que es en la actualidad toda una leyenda por su vida.

Su gusto por el juego lo hizo famoso y aún más su muerte durante una partida de póker en el Nuttal&Mann´s de Deadwood, Dakota del Sur. Se dice que al no encontrar la silla donde siempre jugaba (justo en el rincón de la sala para evitar que le dispararan por la espalda), decidió ubicarse detrás de una puerta y frente a otra y fue por ésta por donde entró Jack McCall, otro jugador que le propinó un disparo en la cabeza y acabó con su vida el 2 de agosto de 1876.

Lo que ha convertido en este jugador una leyenda es que en el momento en que murió tenía dobles parajes de ochos y ases, lo que se conoce como “La mano del muerto” y se relaciona desde esa época con la mala suerte en el juego.

Hoy en día los seguidores y apasionados de las historias de póker, pueden ver la representación de la muerte de Bill Hickock en ese estado de Estados Unidos o conocer más en la literatura, el cine o la música, pues su vida ha sido plasmada e interpretada constantemente convirtiéndolo en un verdadero mito.