
Cuando uno va al casino o a una de las casas de apuestas, es muy común que no sepa qué hacer si le toca un premio extremadamente jugoso y abultado. Para que no gastes todo en pocos minutos y sepas cómo administrar prudencialmente tus ganancias, te dejamos algunos consejos:
Lo ideal es entrar al casino sabiendo cuánto dinero se está dispuesto a gastar antes de decir basta y retirarse. Ganar una suma muy importante puede seducirnos para que sigamos apostando, pero lo mejor es saber bajar la adrenalina y pensar mejor en cómo dividir el dinero para que nos dure por un tiempo.
Si ganas una suma que multiplica diez veces tu inversión inicial, puedes dividir el dinero en cuatro partes iguales. Un 25 por ciento lo puedes utilizar para pagar impuestos o gastos iniciales, el segundo cuarto lo puedes destinar a un depósito bancario, otra porción la puedes guardar para gastos de índole personal, quedando el 25 por ciento restante para realizar más apuestas en los casinos, si es que quieres seguir jugando el día de mañana. Si no quieres poner nuevamente ese dinero en juego, puedes subdividir ese último cuarto para invertirlo en otros proyectos o negocios.
Si depositas parte del dinero obtenido en una cuenta bancaria, lo mejor es que optes por mantenerlo allí durante un período no menor a un año. Así te asegurarás tener un fondo ante cualquier imprevisto y podrás disfrutar de los intereses que te brinde la entidad financiera por el depósito realizado.
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