El valor de una patada (1)

Para los apostadores, la lógica al apostar en cualquier deporte es que hay que saber las estadísticas de la liga en la que se apuesta, de los jugadores, de los equipos, de las rachas.

Pero el balompié parece en ocasiones ser un mundo totalmente independiente a todo esto.

Primero habría que preguntarnos ¿qué ha llevado al fútbol a convertirse en el deporte más popular a nivel global? Bueno, la respuesta es sencilla.

Se trata probablemente del único deporte democrático.

Primero, no se necesita tener un físico determinado –como en el basquetbol, donde la altura es ventaja- para poder jugarlo.

Además tampoco se necesita tener muchos aditamentos para su práctica.

Pensemos que en el caso del Football Americano, no solamente se necesita un balón muy específico, sino una vestimenta muy particular, sin contar los postes y un campo con características muy definidas.

Eso por no mencionar lo que se necesita para practicar juegos como el Hockey, el Baseball o el Basquetbol.

Para jugar al fútbol no se necesita sino una pelota, y sabemos desde niños que esa pelota ni siquiera tiene que ser la reglamentaria.

Es más, ni siquiera se necesita completar un equipo para practicarlo.

¿Por qué menciono todo esto? Porque en la misma democratización del fútbol se encuentra la raíz de la pasión que genera, el apego al club al que uno pertenece, y por ende, que a la hora de apostar, en muchas ocasiones, pesen más los colores que las estadísticas.