
-No saber cómo jugar.
En mi opinión, cuando decides apostar, el peor error que puedes cometer es el de no conocer enteramente el juego al que estás apostando.
Para mí, esto es como subirte a un auto de carreras y no saber cómo se conduce; y lo único que puedes esperar es un choque espantoso.
Antes de comenzar a colocar tus fichas sobre la mesa, debes de conocer el juego, y entre más lo conozcas, mejor.
Lo creas o no, hay jugadores que se sientan a la mesa de blackjack pensando que se trata sólo de sumar 21 puntos de juego.
Conoce tu juego, y aprende estrategias y sistemas de apuestas, piensa que no puedes ignorar cuestiones de base de los juegos, mucho menos si estás frente a una mesa de Hold’em.
-No jugar con los cinco sentidos.
Este punto puede parecer un poco nubloso para algunos.
Cuando vas a un casino, quieres disfrutar de la diversión que te ofrece de manera integral, y por tanto, aceptas todo lo que el casino te regala.
¿Y qué es lo primero que te ofrecen? Tragos gratis.
¿Por qué? Porque un jugador que ha bebido, no puede tomar las mejores decisiones.
Si voy a usar la misma analogía que en ejemplo anterior, sólo puedo decirte que si vas a beber, no apuestes.
Apostar en los cinco sentidos también implica haber descansado y tener tu mente sólo en lo que estás haciendo.
Por más que quieras, no puedes repicar y estar en la procesión.
