caballos4 550x300 El profesional: Sabiendo apostar

Siempre quise encontrar a alguien dedicado así a las apuestas, alguien como Sam.

Alguien que apostara todo el día sin dejar que esto consumiera su vida.

Pero saber que él debió sacrificar su vida personal por esta profesión, medio otro punto de vista.

Sam no ha arruinado su vida, pero será el primero en admitir que la ha consumido, y que claramente ha afectado su vida en maneras que no siempre son positivas.

Ciertamente, él tiene una adicción a algo.

“No es a las apuestas”, dice. “Las carreras de caballos. Hay una gran diferencia.

Pasé 33 días en una institución de salud mental en 1993, en el ala de un hospital dedicado a un experimento con apostadores compulsivos… ellos intentaban hacerme decir que yo era un apostador compulsivo, y hasta mi último día allí no lo admitiría, así que ellos seguían diciéndome ‘ nunca te curarás’.

Por mi parte, yo seguía diciéndoles ‘no apuesto en el fútbol, no juego al póker, no juego al blackjack.

No soy un apostador’”. Sam vuelve a emocionarse cuando me dice “soy un especulador profesional del turf”.

Sam és adictó a la evaluación de estadísticas y de probabilidades. El es adicto a la preparación, al estudio, a la asimilación, al trabajo. Sam es, en verdad, un verdadero adicto al trabajo.

No puede evitar notar el brillo en sus ojos, y la sonrisa que Leer más…

27-07-2009